La siniestralidad vial en turnos nocturnos es uno de los grandes retos de la seguridad vial laboral en España. La combinación de fatiga, menor visibilidad, alteraciones del ritmo circadiano y menor capacidad de reacción multiplica el riesgo de sufrir un accidente durante los desplazamientos de trabajo o in itinere. Para las empresas con actividad nocturna —logística, transporte, mantenimiento, industria, sanidad o servicios de emergencia— este problema no solo tiene impacto humano, sino también económico, legal y reputacional.
En el ámbito de la seguridad vial, tanto pública como empresarial, contar con un marco estructurado es esencial para lograr resultados tangibles. Uno de los instrumentos más utilizados es el denominado Plan Estratégico de Seguridad Vial (PESV), que organiza las iniciativas en torno a cinco grandes pilares.
El Congreso de los Diputados ha aprobado la nueva Ley de Movilidad Sostenible, un texto que marca un antes y un después en la forma en que ciudadanos y empresas deben planificar sus desplazamientos. La norma busca reducir emisiones, mejorar la seguridad vial y fomentar un transporte más eficiente, innovador y respetuoso con el medio ambiente.